El viento sopla fuerte hoy y en solo unas horas ya arrancó la mayor parte de las hojas de colores que apenas ayer vestían de otoño al ‘Garden State’. Nos preparamos un chocolate bien caliente y busco algo de música para contrarrestar este frío que se mete por entre las costuras de la ropa y del alma.
Es que como en años anteriores, el otoño viene para mí con ese sabor a melancolía que no puedo explicar bien. Cerco entre mis manos la taza para calentarlas, me siento a escuchar La Sexta de Beethoven. Poco a poco ese frío desaparece.